
En los días que estuve enfermo, aprendí el valor de la salud y de lavida. Yo me descuidé bastante.Aprovecha mi experiencia y cuida las tuyas.Respira un aliento a la vez.No te sientas la persona imprescindible en tu trabajo o en tu hogar.Luego de irte a contemprar la luz del rostro del Señor, serás unrecuerdo durante un tiempo. Pero nada más.Al día siguiente de ya noestar, alguién estará colocando sus adornos en tu escritorio. Y suspapeles.Y al año, nadie se acordará de ti. Es duro, pero es así.Verdad que nos duele. Ámate,La vida es un regalo.Perdón, pero esta es - casi lo había olvidado- una respuesta automática.
Te aprecia. José Rafael