domingo, 13 de abril de 2008

REFLEXION DE HOY...La Fe

Tess era una niña precoz de 8 años. Un día escuchó a su madre y a su Padre hablar acerca de su hermanito Andrew. Ella solo sabía que su hermano estaba muy enfermo y que su familia no tenía dinero. Solo una operación costosísima podría salvar a Andrew. Escuchó que su padre estaba gestionando un préstamo pero no lo conseguía. Escuchó a su padre murmurarle a su madre, quien tenia los ojos llenos de lágrimas, "Solo un milagro puede salvarlo."

Tess fue a su cuarto y sacó un frasco de jalea lleno de monedas que mantenía escondido en el closet y caminó 6 cuadras hasta la farmacia del pueblo. "¿Qué deseas?- le preguntó el farmacéutico en un tono bastante desagradable. quiero hablarle acerca de mi hermanito," le contestó Tess en el mismo tono que usara el farmacéutico. "Está muy enfermo y quiero comprar un milagro."

"¿Qué dices?", dijo el farmacéutico. "Su nombre es Andrew y tiene algo creciéndole dentro de la cabeza y mi padre dice que solo un milagro lo puede salvar. Así que, ¿cuánto cuesta un milagro?.

"Aquí no vendemos milagros, pequeña.

El hermano del farmacéutico que estaba alli se inclinó y le preguntó a la niña:

"¿Qué clase de milagro necesita tu hermanito?"

"No lo se." Contestó Tess. "Solo se que está bien enfermo y mi mami dice que necesita una operación. Pero mi papá no puede pagarla, así que yo quiero usar mi dinero."

"¿Cuánto dinero tienes?- le preguntó el hombre.
"Un dólar con once centavos"- contestó Tess

"Pues que coincidencia." Dijo el hombre sonriendo. "Un dólar con once centavos, es justo el precio de un milagro para hermanos menores." Tomó el dinero en una mano y con la otra cogió a la niña del brazo y le dijo: "Llévame a tu casa. Quiero ver a tu hermano y conocer a tus padres. Veamos si yo tengo el milagro que tu necesitas."

Ese hombre de buena apariencia era el Dr. Carlton Armstrong, un cirujano especialista en neurocirugía. La operación se efectuó sin cargos y en poco tiempo. Andrew estaba de regreso a casa y de buena salud. Los padres de Tess hablaban felices de las circunstancias que llevaron a este doctor hasta su puerta.

"Esa cirugía," dijo su madre. "fue un verdadero milagro.

La fe es creer que se tiene lo que no se ve. Perseverar en lo imposible Hay una frase muy bella que dice: ” Si le pides a Dios un árbol te lo dará, en forma de semilla”.

Hebreos 11:1
“Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Bendiciones,

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