Ahora hay un debate que si Obama no es negro, que si su vida no ha sido como ellos, entre otros argumentos. Se han analizado estos factores para su candidatura y se dice que el precandidato demócrata ''no parece ser lo bastante negro para atraer a los afronorteamericanos ni tan moderado para seducir a los blancos''.
Explica Margaret Carlson, ex corresponsal de '' Times'' en la casa blanca.
Según el argumento, Obama no ha padecido las dificultades usuales de las minorías por las que pasaron la mayoría de los negros que llegaron a Estados Unidos como esclavos, o sus descendientes.
Su madre creció en Hawai y a los 18 años se casó con un estudiante keniano de economía. Luego de que su marido se fue a Harvard a continuar con sus estudios y regresó a Africa sin su familia, la madre de Obama se casó con un ejecutivo petrolero indonesio y trasladó a su hijo de 6 años a Yakarta. Cuando ese matrimonio acabó, Obama y su madre se mudaron a Honolulu, en donde vivieron con los abuelos de él, que se esforzaron para pagar la mejor escuela de la ciudad.
A partir de ahí, Obama se graduó en la Universidad de Columbia en Nueva York, luego se mudó a Chicago para trabajar en programas de ayuda a los pobres, y más adelante estudió leyes en la Universidad de Harvard. Fue el primer director negro de la revista "Harvard Law Review". Es raro que la carrera de una persona evolucione de esa forma tan tranquila y todavía más si se trata de una persona de un grupo minoritario. Muy distinto de lo sucedido a Martin Luther King o a Jesse Jackson, Obama tuvo que erigir por sí mismo los obstáculos de su carrera.
Obama es difícil de categorizar. Quizá el caso más parecido al suyo sea el del general Colin Powell, que avanzó en las filas del Ejército y luego ascendió todavía más al servicio de presidentes, principalmente republicanos. Cuando Powell examinó la posibilidad de postularse para la presidencia del país, también lo criticaron por insuficiente negrura.
¿Podrá Obama encontrar ese punto óptimo de la política posracial: ser lo bastante negro para atraer a los afronorteamericanos en general pero lo bastante moderado para atraer a los blancos?. Es posible que a Obama le falte lo que le falta a muchos candidatos demócratas: un dejo sureño. Competirá contra Hillary Clinton, la esposa del hombre que la matriarca literaria Toni Morrison llamó "nuestro primer presidente negro". A Bill Clinton le encanta la música gospel, la comida y la oratoria cargada de emociones, como también pasear en Park Avenue; pero puede ir a la iglesia bautista de Harlem y sentirse igual de cómodo.
Según una encuesta de Gallup, Obama les recuerda a los electores al presidente John F. Kennedy. ¿Será esto suficiente para alejar a los electores de Clinton, o tendrá Obama que aprender a sumar un poco de Jesse Jackson a su personalidad tipo JFK?
Copyright Clarín y Bloomberg, 2007.

