viernes, 13 de junio de 2008

ME CONFUNDEN CON NURIA


En el aspecto profesional es de gran estima recibir la comparacion que hace la amiga Miguelina al confundirme con Nuria Piera, veterana y arraigada periodista de investigacion dominicana. Nuria es el mejor y mas nutrido programa de investigacion que tiene el pais, ciertamente como insinuas.


Pero, no soy Nuria. Te propongo revisar mejor mi perfil para que me conozcas, tambien que entres a nuria.com.do asi estaras en contacto virtual con ella. Me entusiasma que visites mi pagina, y sigue aldiaconIsis...ya somos amigas


Bendiciones,

ANTES DE COMPRAR LECHE....

Una investigacion explica algo interesante sobre la calidad de la leche:
la permite a las centrales lecheras re pasteurizar las leches de carton que no se venden dentro de su plazo de caducidad. Este proceso puede repetirse hasta por cinco veces lo que deja al producto casi sin sabor y con una significativa reduccion de su calidad nutricional.

Los cartones de leche exigen una numeracion diminuta en su parte inferior (abajo). El numero viene del 1 al 5. Lo mas que se debe tolerar es comprar leche hasta el numero tres, o sea leche que solo haya sido re pasteurizada dos veces. En el grado cuatro o cinco significa que la calidad de la leche esta degradada.

Si un carton tiene el #1 significa que es la primera vez que sale de la fabrica al comercio. Si tiene el #2 significa que ha sido re pasteurizada una vez. Si tiene el #3 significa que ha sido re pasteurizada tres veces, y es en esta cifra cuando no se recomienda comprar la leche.

Revisen debajo de los cartones de leche amigos.

Bendiciones,

COMO ES EL DOMINICANO

Una vez le preguntaron al querido mercadólogo español Domenec Biosca (fanático del merengue, el café de greca, los puros y el ron añejo, prefiere a Puerto Plata sobre Punta Cana y responsable de exitosas campañas de promoción turísticas en España, y quien vaticinó a principio de los ochenta que para la entrada del nuevo milenio, España sería el principal aliado estratégico de USA en la nueva Europa):

¿Para usted, qué es un dominicano?.

Su respuesta fue la siguiente: ¡Ah, los dominicanos... qué difícil pregunta!

Los dominicanos están entre ustedes pero no son de ustedes. Los dominicanos beben en la misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto y se ríen de la música. Los dominicanos toman en serio los chistes y hacen chistes de lo serio. No creen en nadie y creen en todo. ¡No se les ocurra discutir con ellos jamás! Los dominicanos nacen con sabiduría. No necesitan leer, ¡todo lo saben! No necesitan viajar, ¡todo lo han visto!

Los dominicanos son algo así como el pueblo escogido, por ellos mismos. Los dominicanos se caracterizan individualmente por su simpatía e inteligencia y en grupos, por su gritería y apasionamiento. Cada uno de ellos lleva en sí la chispa del genio y los genios no se llevan bien entre sí, de ahí que reunir a los dominicanos es fácil, pero unirlos es casi imposible. No se les hable de lógica, pues eso implica razonamiento y mesura, y los dominicanos son hiperbólicos y exagerados.

Por ejemplo, si te invitan a un restaurante a comer, no te invitaron al mejor restaurante del pueblo, sino al mejor restaurante del mundo. Cuando discuten, no dicen: No estoy de acuerdo contigo, sino ¡Estás completamente equivocado! Tienen tendencias antropofagias; así entonces ¡Se la comió! es una expresión de admiración y comerse un cable es señal de una situación crítica, pero llamarle a alguien come mierda es un insulto lacerante.

El dominicano ama tanto la contradicción que llama monumentos a las mujeres hermosas y bárbaros a los eruditos. Si te aqueja alguna situación de salud te advierten: ¡Ombe, debiste hablar conmigo para llevarte donde un pana mío médico que es un tiro! (¿a dónde?) Los dominicanos ofrecen soluciones antes de saber el problema. Para ellos nunca hay problema. Saben lo que hay que hacer para erradicar el terrorismo, el comunismo, encauzar América Latina, eliminar el hambre en África, pagar la deuda externa, quién debe ser presidente y cómo Estados Unidos puede llegar a ser una potencia mundial.

No entienden por qué los demás no les entienden cuando sus ideas son tan sencillas, y no acaban de entender por qué la gente no quiere aprender a hablar español como ellos. ¡Ah, los dominicanos... No podemos vivir mucho con ellos, pero es imposible vivir sin ellos!