El clasico mundial de beisbol es un torneo internacional de beisbol, que ofrece como atraccion principal un grupo de jugadores de las Grandes Ligas, los mejores jugadores del mundo. El primer evento fue en marzo 2006, recuerdan?. Alli estuvieron David Ortiz, Odalis Perez, Miguel Tejada, Albert Pujols, entre otros grandes. Cuba derroto a dominicana a pesar del esfuerzo y del talento presente en ese clasico. Pocos dudaban que Dominicana tuviera alguna dificultad para derrotar a cualquiera de sus frentes, sorprendidos quedamos. Aunque, repito cada pelotero dominicano hizo su esfuerzo en partcipar y obtenerse campeones. En estos dias es mucho lo que se ha dicho, y lo que se dice sobre la organizacion del Clasico 2009, que si el tiempo previo, que si la preparacion, que si el manager, que al fin de tanta expectativa, se decidio a Felipe Rojas Alou- quien es actualmente Asistente del Gerente de los Gigantes. Pero, lo mas i mportante y en lo que debe ponerse de acuerdo es en la asistencia de los peloteros, quienes van, quienes no. Sobre esto ha escrito una de las mentes mas lucidas en tema de beisbol, y en casi todos los temas que aborda, el periodista y comunicador Arvalo Arvelo Hijo. En su columna de El Nacional, explica lo siguiente:POR ÁLVARO ARVELO HIJO
Samuel Sosa disparó 609 jonrones en las Grandes Ligas, formando parte del selecto club de los apenas 5 que en la historia de ese béisbol han logrado esa enorme y maravillosa cantidad. Por lo tanto, Samuel Sosa le debe 609 cuadrangulares a la República Dominicana.
Manny Ramírez pasó de los 500 jonrones, y es ahora el número 24 en la lista de los mejores de todos los tiempos. Tiene posibilidades de llegar a los 600 o más de Barry Bonds, Hank Aaron, Babe Ruth, Willie Mays y el mentado Sosa. Por lo tanto, Manny Ramírez le debe más de 500 cuadrangulares a la República Dominicana. Mientras tanto.
Peter Martin es uno de los pocos privilegiados con marca de por vida de más de 200 juegos ganados, más de 3,000 ponches y 3 premios Cy Young, que debieron ser, con justicia, 4. Por lo tanto, Peter Martin le debe a la República Dominicana más de 200 victorias, más de 3 mil KO y los mencionados galardones saiyonianos.
Alberto Pujols es hoy, probablemente, el bateador más completo y consistente que existe en las Grandes Ligas. Por lo tanto, Alberto Pujols, el de las 7 temporadas y media que nadie ha tenido, le debe a la República Dominicana la estelaridad que todos elogian como una hazaña.
Bartolo Colón es el único dominicano, después de los 3 galardones de Peter Martin, que ha ganado el codiciado y difícil premio que lleva el nombre del más grande ganador de todos los tiempos. Por lo tanto Bartolo Colón le debe a la República Dominicana ese premio que lo coloca en la historia de las Mayores.
Hanley Ramírez se perfila como una superestrella, y desde ya es tenido, con justicia, como uno de los peloteros más completos de los muchos que accionan en las Grandes Ligas, lo que le ha valido, muy merecido, un contrato que desde ya le garantiza su vida, la de sus hijos, la de sus biznietos y de sus chornos por 200 años. Por lo tanto, Hanley Ramírez, un morenito pobre y relegado, tiene hoy más cuartos que la mayoría de los millonarios dominicanos, muchos de ellos blancos, rubios, de ojos azules y nacidos en la “high society”. Por lo tanto, Hanley Ramírez le debe a la República Dominicana haber pasado de jodido a multimillonario.
José Reyes (con permiso del maestro) es uno de los 3 mejores abridores (Fernando Álvarez, astro de la narración venezolana y latinoamericana dice que el mejor) que tienen los “line up” de las Grandes Ligas. Y talvez el jugador más excitante (una especie de Miguel Diloné) que tienen hoy las Grandes Ligas. Por lo tanto, José Reyes (perdón de nuevo, Maestro) le debe a la República Dominicana ser colocado hasta por encima del gran Ichiro Suzuki.
Melky Cabrera es jardinero central de los Yankees de Nueva York, mientras su compatriota Robinson Canó es el intermedista de los Mulos del Bronx, o sea, Cabrera fildea donde fildeaba en el Yankee Stadium el inmenso Joe Dimaggio, y Canó fildea donde fildeaban, entre otros, Bobby Richardson, Billy Martin, Joe Gordon, Joe Coleman, Tony Lazzeri, Willie Randolph, etcétera. Por lo tanto, Cabrera y Canó le deben a la República Dominicana estar hoy donde ayer estuvieron los mejores del mejor equipo.
Vladimir Guerrero es sinónimo de bateador completo, sinónimo a la defensiva y con un brazo que quizás nadie ha tenido (¿ni Roberto Clemente o Johnny Callison?) en las Grandes Ligas. Y de negrito pobre y marginado es hoy un merecido millonario que compite con los millonarios tradicionales criollos (con excepción de JLCE). Por lo tanto, Vladimir Guerrero le debe a la República Dominicana todo lo que es.
Y así, el resto de nuestros grandes embajadores en las Mayores. Se lo deben todo al país que los vio nacer. Si no acuden al llamado de la República para el Clásico Mundial, deben ser declarados traidores a la Patria.
Bendiciones,