Original/Clavedigital.com.do Por/Maritza Peguero
El hecho de ser adultos nos da la oportunidad de jugar diversos roles en relación a los niños que nos rodean.Jugamos al tirano: "Haz esto", "haz aquello", "ve a tal lugar", "acata mis reglas", "no discutas", "no tienes derecho a hablar" etc.
Jugamos a ser víctima: "Tanto que me preocupo por ti"..., "todo lo hago por ti."... etc. Jugamos al detective: Leemos su diario (sin que lo sepa por supuesto), investigamos: quienes son sus amigos, "a dónde va?"," con quien va", "por qué va". Jugamos al profesor (no al maestro): Lo mandamos a estudiar, pero no le enseñamos, preguntamos, pero no escuchamos las respuestas.
Jugamos al confesor : "Cuéntame ", "confía en mí", "yo te perdono lo que sea, ¡pero cuéntame!
Jugamos al chantajista: "Si te comes el almuerzo, te llevo al cine", "si no te acuestas ahora no te dejo salir a jugar con tu amigo mañana", "si pasas de curso, te regalo una computadora", etc.
Son innumerables los juegos que podemos jugar, sin embargo, hay un juego especial en que todos los niños desean participar con quienes son responsables de ese campo de juego que es la infancia, un campo de juego, en donde tienes un tiempo límite para jugar con ellos, y que cuando ese tiempo pasa, ya no tienes otras oportunidades, porque los pupilos se convierten en maestros y el balón pasa entonces a otras manos y empiezan ellos a: Jugar a ser padres.
Compartir la pasión por un mismo deporte o actividad es una forma de tener siempre un tema de conversación. Hacerte amigo de sus amigos es también una forma de que compartan más a gusto contigo. Pero hacerte amigo de sus amigos no significa querer compartir todo el tiempo que ellos vayan a estar con sus amigos, significa que puedes poner a funcionar tu imaginación y descubrir alguna actividad que ellos quieran compartir contigo.
Invitarlos un día al cine, o llevarlos a la playa. Compartir con ellos como si fueses su amigo significa jugar a ser padres, pero desde su óptica, sin pretender convertirlos en adultos, ni pretender que disfruten solo las cosas que disfrutas tú. Diversión y amistad son solo dos de nuestras herramientas, a través de ellas podemos los padres estrechar los lazos sin perder el respeto.
Bendiciones,