Dolores Hart, una religiosa de 73 años de edad, será una de las protagonistas de la entrega de los Oscars el próximo 26 de febrero. Una actriz con mucho porvenir que, después de compartir filmes con Anthony Queen, Gary Cooper, Anna Magnani y el mismo Elvis Presley, cambió el deslumbrante mundo de Hollywood por el de la humildad y el silencio de un convento de clausura en Connecticut.
La Madre Dolores, como ahora es conocida, es el sujeto este año de la nominación de un Oscar por el documental "Dios es más grande que Elvis" (God Is Bigger Than Elvis) que será transmitido por la cadena HBO en abril próximo.
El cortometraje recoge la historia de su vida como religiosa después de su brillante carrera en Hollywood en la que actuó con el rey del rock and roll ("Loving You" en 1957 y "King Creole" en 1958), Anthony Quinn ("Wild Is the Wind," 1957) y George Hamilton ("Where the Boys Are," 1960). Sin embargo, su favorita es "Lisa," de 1962, en la que protagonizó a una refugiada judía después de la Segunda Guerra Mundial.
En declaraciones a USA Today, la religiosa ha reconocido que "adoraba Hollywood", y que no se fue de allí "porque fuera un lugar de pecado" sino por "una cosa misteriosa llamada vocación. Es una llamada que viene de otro lugar que llamamos Dios, porque no tenemos ninguna otra forma de llamarlo." La hoy religiosa fue una de las presentadoras en los Premios Oscar de 1959 y sigue siendo miembro votante de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, que entrega el galardón cada año.
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